Ir al contenido principal

Sound of Noise



“Este es un concierto, escuchen y nadie saldrá lastimado” dice la líder del grupo de enmascarados que acaban de entrar a un banco con el único propósito de interpretar parte de una ambiciosa sinfonía urbana, que en este caso involucra cajeros, sellos de goma y monedas como instrumentos de percusión. Es una premisa deliciosamente extraña, es una obra en cuatro movimientos en progreso, cada uno de ellos ocurre al estilo de flash mob en un lugar específico para transformar una ciudad en un lienzo marcado por el arte sonoro.

Sound of Noise lleva la comedia del absurdo al territorio de la investigación policíaca y el musical de ritmo electrónico, con seis músicos trabajando en guerrilla, enfurecidos por las pésimas melodías que contaminan la vida cotidiana. Cuando deciden hacer algo al respecto realizan exactamente lo que se espera de los artistas, atacan la misma creación artística, como explica la líder Sanna: "Es hora de contraatacar. Vamos a dar a esta ciudad un concierto que nunca olvidará”.

El resultado es una bomba conceptual sobre la ciudad y contra el formalismo en la música, Sound of Noise así revela un estilo avant-garde, repleto de sonidos encontrados que al final se unirán al reverenciado silencio como tributo a la composición 4'33'' de John Cage, una noción de pureza que nos hace pensar en el tono perfecto y el tono artístico. La gracia y seriedad que ponen el compositor Magnus (Magnus Börjeson), la rechazada de la academia Sanna (Sanna Persson Halapi) y su banda de inadaptados en la ejecución de la obra de cuatro locaciones titulada Música para Una Ciudad y Seis Bateristas es la máxima expresión de un manifiesto contra la mediocridad musical y el aburrimiento sonoro local.

Es un concepto anarquista existencial aparentemente tonto, pero esa característica logra que ésta comedia sueca sea tan peculiar, con objetos cotidianos ridículamente ejecutados como nunca, permitiendo que la coherencia esté fuera de lugar dentro de una narración sobre energía y excéntricas interpretaciones donde todos los músicos de la ciudad de Malmö son sospechosos de abusar musicalmente de un enfermo en un quirófano, perpetrar el secuestro de oídos de los clientes de un banco, realizar la destrucción del vestíbulo de una sala de conciertos y finalmente el apagón armonizado de las calles.

En Sound of Noise todos son serios sobre la broma, los directores Ola Simonsson y Johannes Stjärne Nilsson logran que las composiciones como Doctor, Doctor, Gimme Gas (In My Ass), Money 4 U Honey, Fuck the Music! Kill! Kill! y Electric Love no solo sean una obra de terrorismo musical, también son la unión entre la cadencia marcada por un sospechoso metrónomo y la búsqueda del silencio de Amadeus Warnebring (Bengt Nilsson), un investigador fuera de tono que creció en una familia de prodigios musicales, quien paradójicamente en su odio por el ruido iniciará un romance con su opuesto, la musicalmente anárquica Sanna.

Aunque es una historia de detectives y bandidos, Sound of Noise también tiene fuertes elementos de fantasía y comedia de humor negro, pero básicamente es un musical. Siendo una película donde el sonido es la base de la narración, se muestra muy natural al exponernos a cada pieza, pero se trata de un trabajo impresionante por parte del equipo de diseño de audio, que pasó años recogiendo más de 20,000 archivos de sonido en aparatos tecnológicos y mecánicos del entorno urbano moderno, todo con el objetivo de fundir interiores y exteriores con bromas concretas para la banda.

La seriedad que ponen los músicos en cada acto de la sinfonía Música para Una Ciudad y Seis Bateristas muestra que no son personas que buscan atención o publicidad o incluso exponer su arte al mundo, tienen una necesidad innata de crear ritmo y subvertir cualquier cosa que los rodea, el objetivo musical es provocar a la ley con el desorden.

Junto con las ejecuciones, lo más interesante de la historia es la forma en que Amadeus Warnebring paulatinamente deja de escuchar, cada pista o elemento usado por los bateristas pierde su esencia sonora, como si la naturaleza musical de cada objeto fuera robada para su gran alegría. Odia toda la música, y anhela el día en que pueda “escuchar música hecha de silencio”. Ya no se trata solo de detener algunos vándalos amantes de la improvisación. Se trata de silenciar el mundo.

El filme es una colección de bromas, obtiene la mayor parte de su humor de la sincronización de situaciones atroces que van desde el odio de uno de los bateristas por Haydn y sus composiciones de percusiones limitadas hasta una persecución siendo musicalizada en tiempo real. Cuando entran al quirófano todos los instrumentos médicos se convierte en un emisor de sonido, incluso la barriga de un paciente anestesiado. Los seis bateristas encuentran las posibilidades sonoras en todo, precisamente eso hace que Sound of Noise sea una película llena de sorpresas y arte fuera de las normas convencionales.



Comentarios

© 2020 Sonoridad

Designed by Open Themes & Nahuatl.mx.