Rayben y Charly Gynn conversaron en el EIMIM sobre reggaetón, producción, sexualidad y las redes que las mujeres están construyendo dentro de la industria musical.
El reggaetón continúa siendo un espacio con predominio masculino, no solo frente al micrófono, sino también en la producción musical, los eventos y otros puestos de la industria. En el conversatorio “Perreo, poder y deseo: cuerpos, libertad y nuevas narrativas”, realizado este 22 de septiembre durante la quinta edición del EIMIM, Rayben y Charly Gynn hablaron sobre las experiencias que implica abrirse lugar dentro de este ecosistema.
La conversación, moderada por Esa Mi Pau, abordó también la dificultad de encontrar referentes y compañeras al comenzar una trayectoria. Charly Gynn recordó que, ante la falta de un espacio propio dentro del reggaetón, decidió construirlo: “Si no lo tengo, lo voy a crear yo”.
Esa búsqueda también ha llevado a fortalecer redes entre mujeres. Rayben destacó el crecimiento de la participación femenina no solo como artistas, sino en producción, management, PR e ingeniería musical. Para ella, encontrarse con otras mujeres ha permitido convertir una experiencia individual en acompañamiento: “Al final somos poquitos y hay que trabajar juntas”.
Uno de los temas centrales fue la relación con el cuerpo y la sexualidad. Charly Gynn explicó que el reggaetón se convirtió para ella en una herramienta para explorar temas que durante su formación familiar permanecían fuera de la conversación: “Para mí el reggaetón sí fue como una herramienta de autoconocimiento”.
Hablar de deseo desde la propia experiencia también implica cuestionar las categorías con las que tradicionalmente se juzga a las mujeres. Sobre esto, señaló: “Me encanta jugar con todo lo que existe en medio”. En referencia a la posibilidad de no quedar limitada a los extremos de “la puta o la santa”.
La conversación también puso atención en lo que sucede detrás de las canciones. Para las participantes, la incorporación de mujeres a la composición y producción modifica las decisiones creativas, desde las letras hasta los sonidos y las referencias. Rayben lo resumió desde su propia práctica: “Es mi manera de expresarme y es la manera en la que yo quiero comunicar lo que siento, mis vivencias”.
Hacia el cierre, las participantes hablaron sobre la responsabilidad dentro de la industria y las decisiones que sí pueden tomar frente a determinadas prácticas de abuso, acoso y violencia hacia las mujeres. Charly Gynn planteó: “Puedes hacerte responsable de lo que esté en tus manos”.
Más que presentar el perreo como un territorio nuevo, la conversación mostró cómo quienes participan en él están disputando sus condiciones de creación, tomando en cuenta un género que está evolucionando por la presencia de las mujeres.
Comentarios
Publicar un comentario