En marzo se estrenó el primer capítulo de Compositoras Indígenas Mexicanas en el Centro Cultural de España en México, un proyecto audiovisual dirigido y producido por Gisela Césares, en el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Lengua Materna. La serie propone un recorrido por 12 lenguas originarias —entre ellas náhuatl, maya, tseltal, mixteco, zapoteco, otomí, purépecha y chinanteco— a través de la música creada por mujeres indígenas en distintos territorios del país.
Conformada por 12 capítulos, la serie construye una cartografía audiovisual que enlaza sonidos, memorias e historias desde una perspectiva estética, social y cultural. El proyecto busca no solo documentar estas expresiones, sino también incidir en la participación de compositoras de pueblos originarios de circuitos curatoriales, artísticos y académicos contemporáneos, poniendo en el centro sus procesos creativos y contextos comunitarios.
El documental integra investigación, producción y realización audiovisual con una estética cinematográfica que respeta las lenguas originarias. A través de traducciones, subtitulación y la decisión de que las propias creadoras narren sus obras, la serie plantea una relación directa entre voz, territorio y memoria.
La primera pieza, titulada In Chinita, presenta a la compositora e intérprete Reyna Benítez, representante de la tradición musical mazahua. Su trabajo encarna la resistencia de la lengua jñatjo como práctica viva de identidad y creación. El capítulo se acompaña del estreno del videoclip La Chinita, una pieza interpretada por la propia Benítez como parte del proyecto audiovisual.
La Chinita, que ya se estrenó en el canal de YouTube del proyecto, se plantea como una expresión de identidad, memoria y resistencia cultural, donde la lengua materna funciona como un vehículo vivo de transmisión y creación. La pieza forma parte de una serie de trabajos audiovisuales que dialogan entre el documental y el videoclip, ampliando las formas de representación de la música indígena contemporánea.
El proyecto cuenta con un equipo interdisciplinario que articula distintas áreas de creación. En la dirección y producción se encuentra Gisela Césares; la dirección de fotografía está a cargo de Jesús Cornejo; la curaduría musical corresponde a Nur Slim; y la edición fue realizada por Virgilio García Rojas. La realización del proyecto se llevó a cabo con la participación de la comunidad mazahua de Crescencio Morales, Michoacán, integrando procesos colaborativos desde el territorio.
La trayectoria de Gisela Césares se ha desarrollado en torno a la documentación audiovisual de procesos musicales y escénicos, con una mirada que cruza lo cultural y lo político. Ha dirigido proyectos como el videoclip Canción sin miedo de Vivir Quintana, pieza emblemática del movimiento feminista en México, consolidando una línea de trabajo centrada en la música como espacio de memoria y denuncia.

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