
Por Milothicc - Cadencia Ancestral - La Cultura MX
El pasado 1 de agosto, Charly llevó a cabo su primer concierto en solitario en Bajo Circuito, una noche que llevaba meses gestándose. En marzo, durante una entrevista que realicé junto con Tlahtoani Ordoñez para Cadencia Ancestral, Charly Gynn nos contó que todavía no tenía clara la fecha del concierto, aunque desde entonces ya estaba sobre la mesa. Finalmente llegó la fecha tan esperada y Charly había anunciado con unos días de anticipación que iCarly sería la encargada de abrir el escenario. La cantante originaria de Oaxaca, que explora ritmos como el reggaetón y el mambo (por mencionar algunos), nos deleitó con un par de canciones acompañadas de un show de vogue. Al ritmo de En el Sur y cruzando miradas con Carly, me fue inevitable que brotaran lágrimas de mis ojos. Por un breve momento, las mujeres del reggaetón estaban liderando: éramos mayoría en esa sala y las letras que cantábamos al unísono nos hablaban directamente a nosotras, desde la experiencia femenina.
No pasó casi nada de tiempo desde que terminó Carly hasta que comenzó la intro de Charly. Desde la presentación de Sin suerte pero bendecidos, su último material discográfico, Charly ha hablado del significado de ese título, una frase que parte de las palabras de su mamá y que ella convirtió en una forma de nombrar su propia trayectoria. Esa noche, la idea volvió a cobrar sentido: lo que tiene Charly no es producto de la suerte, sino de años de trabajo, noches de desvelo, transformaciones externas e internas y de apostar el todo por el todo. En primera fila podía ver a su mamá coreando cada sílaba de cada canción.
Cuando Charly comenzó, la energía de la sala se tornó completamente en una celebración. Para donde miraras había rostros conocidos, principalmente de mujeres involucradas en la industria: bailarinas, managers, DJs, fotógrafas, productoras. Charly habló de su origen en Tacubaya, de sentir a veces que no hay muchas oportunidades en el barrio y de cuántas veces había soñado con esa noche. Todo hizo sentir como si aquel concierto fuese para puras amistades y familiares. La audiencia estaba feliz, bailando y cantando todas las canciones; a donde voltearas, todas, todes y todos teníamos una sonrisa en el rostro.
El primer invitado que Charly llamó al escenario fue Big Metra, de quien habló haciendo énfasis en la relevancia que ha tenido en su carrera, en sus consejos, en la estrecha amistad que mantienen y en la inspiración que ha significado para lo que Charly desarrolla ahora: el chanteo premium, del que ella misma se reconoce como reina, cantaron Gata michu. Hubo unas cuantas fallas técnicas, pero todo se restauró inmediatamente y el concierto continuó. Después volvió iCarly al escenario para presentar Maúllar!, la nueva canción que lanzaron juntas. Más tarde, Charly subió al escenario a algunas de sus Glowstars, llamó a quienes se supieran de principio a fin Tiriri tarará.
El primer invitado que Charly llamó al escenario fue Big Metra, de quien habló haciendo énfasis en la relevancia que ha tenido en su carrera, en sus consejos, en la estrecha amistad que mantienen y en la inspiración que ha significado para lo que Charly desarrolla ahora: el chanteo premium, del que ella misma se reconoce como reina, cantaron Gata michu. Hubo unas cuantas fallas técnicas, pero todo se restauró inmediatamente y el concierto continuó. Después volvió iCarly al escenario para presentar Maúllar!, la nueva canción que lanzaron juntas. Más tarde, Charly subió al escenario a algunas de sus Glowstars, llamó a quienes se supieran de principio a fin Tiriri tarará.
Subieron fans de años, personas que ella reconoce personalmente y que han acompañado su trayectoria; una de ellas incluso estaba celebrando su cumpleaños. Después llegó Alnz G, con quien Charly habló de su estrecha amistad, de la retroalimentación constante que existe entre ambos e interpretaron La mini. Entre todo lo que dijo aquella noche hubo una idea a la que volvió varias veces: no rendirse a pesar de las puertas que se cierran y reconocer que lo más valioso que tiene es su arte, el mismo que esa noche nos estaba regalando. El repertorio atravesó distintas eras de Charly, desde Puritana hasta Lä ReYnA D tAcUbAyA y, por supuesto, Tu chula.
Al terminar el concierto, la sensación que predominó en mí fue la esperanza. No solamente por ver a una mujer cuya carrera he seguido de cerca y a quien vi por primera vez presentarse en la primera edición de Brillo, la primer fiesta 100% de reggaetón que se hizo en Japan-CDMX, y a quien días después vi sobre el escenario del Flow Fest por allá de 2022, sino por haber podido observar el crecimiento exponencial y el desarrollo de su proyecto artístico. También fue muy satisfactorio ver a una mujer llegar a estos espacios y, a su vez, darle la mano a otras mujeres para que la acompañen en ese escenario. La última vez que pisé Bajo Circuito fue por ahí de 2016, para ver una de las primeras presentaciones de Tomasa del Real en México. Diez años después estaba de nuevo en esa misma sala, esta vez para escuchar a Charly Gynn. Diez años después de aquella primera vez que pisé Bajo Circuito, yo también era otra y la escena frente a mí era distinta.
Fue una noche llena de momentos de reflexión, de sentir que existe una esperanza en la industria musical. Al final del concierto me encontré con amigas y todas parecíamos compartir esa misma sensación de satisfacción: habíamos visto a La Matatana lograr uno de sus grandes objetivos y hacerlo acompañada de las personas que han formado parte de su camino. Quizá por eso aquella noche se sintió tan especial: Charly no parecía estar celebrando solamente haber llegado a Bajo Circuito, sino todo lo que había tenido que atravesar para llegar hasta ahí y a todas las personas que habían llegado con ella.
Al terminar el concierto, la sensación que predominó en mí fue la esperanza. No solamente por ver a una mujer cuya carrera he seguido de cerca y a quien vi por primera vez presentarse en la primera edición de Brillo, la primer fiesta 100% de reggaetón que se hizo en Japan-CDMX, y a quien días después vi sobre el escenario del Flow Fest por allá de 2022, sino por haber podido observar el crecimiento exponencial y el desarrollo de su proyecto artístico. También fue muy satisfactorio ver a una mujer llegar a estos espacios y, a su vez, darle la mano a otras mujeres para que la acompañen en ese escenario. La última vez que pisé Bajo Circuito fue por ahí de 2016, para ver una de las primeras presentaciones de Tomasa del Real en México. Diez años después estaba de nuevo en esa misma sala, esta vez para escuchar a Charly Gynn. Diez años después de aquella primera vez que pisé Bajo Circuito, yo también era otra y la escena frente a mí era distinta.
Fue una noche llena de momentos de reflexión, de sentir que existe una esperanza en la industria musical. Al final del concierto me encontré con amigas y todas parecíamos compartir esa misma sensación de satisfacción: habíamos visto a La Matatana lograr uno de sus grandes objetivos y hacerlo acompañada de las personas que han formado parte de su camino. Quizá por eso aquella noche se sintió tan especial: Charly no parecía estar celebrando solamente haber llegado a Bajo Circuito, sino todo lo que había tenido que atravesar para llegar hasta ahí y a todas las personas que habían llegado con ella.



Comentarios
Publicar un comentario