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Her-Flow: Era II - De la memoria al archivo


Her-Flow: Historia oral de las raperas mexicanas - Introducción

Her-Flow: Era I (1995 - 1998/99) - Lo primero que recuerdo



Para los primeros años de los dos mil, algunas de las raperas que habían empezado en la década anterior ya llevaban años buscando escenarios. Otras apenas comenzaban a encontrarlos. En distintos territorios, tocar seguía siendo la forma de hacerse presente.


Dejar Registro

En Monterrey, Northsiders comenzó a ocupar espacios que parte de la escena todavía miraba con desconfianza. Su música mezclaba rap, crítica, humor y cumbia; tampoco respondían a los códigos con los que se medía quién podía considerarse parte del hip hop.

Kubah Torres: Los raperos, desde el día uno, siempre han sido muy de juzgar, muy de criticar. Fue complicado porque era: “Está rapeando porque es la novia de”. Inmediatamente lo que hacías ya no tenía validez. Ni Northsiders era de la calle ni yo soy de la calle. Tuvimos la gran ventaja de tener una familia que nos dio educación; obviamente éramos hijos de familia. Los vicios nunca estuvieron al lado del grupo. Entonces era como: “Ustedes no pertenecen a la escena porque no tienen los vicios que tiene la mayoría”.

Nosotros rapeábamos así y fue un choque bien impresionante. Nunca fuimos aceptados por la escena y, peor aún, cuando se dio la colaboración con Tony, con El Gran Silencio, estuvimos excomulgados: “Allá no caben y aquí tampoco, porque ustedes son cumbia”. Lo que se rapeaba era muy diferente. Era burla, era crítica. Al principio nos señalaron como rap conciencia y después fue más burla. Es una crítica a la sociedad, pero desde la burla.






Northsiders no dejó que aquella discusión determinara dónde podía presentarse. El grupo abrió conciertos de El Gran Silencio junto con proyectos de Chihuahua y aprovechó las oportunidades de difusión que encontraba, incluida la televisión.

Kubah Torres: Si tú tienes un proyecto musical, ¿por qué no vas a querer que la gente lo vea? Lo que haya, lo vas a tomar. En ese entonces estaba Desvelados. North conoció a Juan Ramón Palacios y después, cuando el programa llegó a la televisión, lo invitó primero a él solo. De eso no hay registro. Para la segunda ya estaba Zeo y estaba yo; entonces fuimos como grupo. Juan Ramón nos decía que siempre fuimos los comodines. Cancelaba un grupo y nos hablaban. Éramos jóvenes, sin tantas ocupaciones, y era: “Sí, está bien”. Hay un chorro de videos de nosotros en Desvelados.

Desvelados llegaba a todos lados. Nos conocían en Veracruz, Tampico, San Luis Potosí, Guadalajara y la Ciudad de México. Hay mucho registro de nosotros. Había grupos que tenían más trabajo, pero no quedó nada porque nunca se quisieron acercar: para ellos, eso era ser vendidos. Nosotros éramos muy estimados. Íbamos como público y nos tocó ver un chorro de agrupaciones. Pero también entendíamos que, si teníamos un proyecto musical, queríamos que la gente lo conociera.


En los 00 el hip-hop llegó a Vive Latino, primero como un escenario alterno de Vans en 2002 y a los principales en el 2003. 

Jezzy P: Nos logramos presentar en el primer Vive Latino que tuvo un escenario de rap. Creo que solo dos años se hicieron escenarios de rap en el Vive. Estoy hablando del 2001 o 2002; creo que fue en 2002. Déjame ubicar un poquito.

Era un escenario pequeño, muy improvisado. Nos habían invitado, pero era muy underground; dentro del mismo festival era un espacio muy underground. Como que sí tenían permiso, pero no para invitar a tanta gente. Hicieron el llamado a muchos grupos de raperos y a las poquitas raperas, que creo que nada más éramos nosotras.

A veces sí invitaban a Pollos Rudos, pero era: “Espérense, espérense. Ustedes son morras, espérense”. Estuvimos un rato esperando que nos dieran el acceso porque solo tenían unos gafetes. Teníamos que esperar a que terminaran quienes estaban rapeando y nos pasaran el acceso a las que estábamos afuera. Todavía tengo por ahí el recuerdo, el gafete.

Ya llevábamos un rato esperando cuando Marco me preguntó: “¿Qué onda, van a entrar o no?”. Le dije que seguíamos esperando. Él fue y sacó unas acreditaciones para entrar al festival. En ese tiempo era como medio mi mánager. Nosotras estábamos medio patrocinadas por Vans y dijo: “Ellas vienen con Vans, que no se queden; denles chance”. Aplicó la gangsta y fue como Pollos Rudos se presentó.

Pollos Rudos fue el único grupo femenino de rap que se presentó en ese Vive. Fue el primer escenario más grande, digamos, en un lugar que no era de los que acostumbrábamos.

Ximbo: Yo sabía que esto no era pasajero desde el día uno, pero podía quedarse para toda mi vida en mi libreta. El momento en que me di cuenta de que esto era para toda mi vida, de una manera más grande y formal, fue, yo creo, en el Vive de 2003, por ahí.

Fue muy emocionante. Además, nos tocó en un buen lugar; no fuimos de los primeros y para nosotros fue un gran logro. Era fuera del lugar, pero era chido.

Todo estaba mal organizado. Por supuesto que no nos pagaron nada y hubo fallas técnicas. Cartel de Santa era ahí el dios. Había cosas que no eran chidas, pero también estaba la belleza de sentirnos, por primera vez, tomados en cuenta. Y de una manera en la que realmente éramos: con un DJ y dos micrófonos, o los que fueran. Fue muy emocionante.

Invitamos a quien pudimos. Estaba Shiker y dijimos: “Te subes con nosotros”. Siempre buscábamos el espacio para que más chicas pudieran tener la experiencia. Se subió con Magisterio a una colaboración con Skool 77. Esta onda de hacer equipo fue muy vigente ese año.

Estaba Big Metra también, me acuerdo. Tenía una colaboración con una chica que le hacía el coro. Fue escasa la participación femenina. Me imagino que Jezzy también estuvo; no estoy segura.


De las rapeadas a Rima y Razón

Mientras esto ocurría en la Ciudad de México, los encuentros entre Hermosillo y Ciudad Obregón estaban formando otro circuito. En Sonora, las rapeadas fueron uno de los espacios donde la escena comenzó a encontrarse y reconocerse. Cumplían una función semejante a los encuentros de freestyle que recuerda Jezzy P o a los eventos en lavados de autos mencionados por Ximbo: reunirse, escuchar a otros grupos, mostrar canciones y sostener la escena con los recursos disponibles. Cuando llega Rima y Razón en el 2003, el programa de radio de Mois Mendoza es consecuencia de ese movimiento que ya existía.

Destreza: Al mes les hacen la invitación a un festival de Rima y Razón, que era el programa de Mois allá en Hermosillo. Era como un festival que se hacía cada año. Lo hacían en Hermosillo y esa vez lo iban a traer a Obregón.

Vicky MC: Se hacía como un evento anual. Lo organizaba Mois, el de Rima y Razón. Eran eventos que se hacían en una cancha, no había alcohol y eran de día, temprano, como a las seis de la tarde. Casi todos éramos menores de edad.

Destreza: Iban a traer gente de Hermosillo, incluyendo a Atake FDD, y a jalar gente de aquí de Obregón: OMW, 4DP, no me acuerdo quiénes más estuvieron. Eran grupos que decías: “Guau, va a haber una rapeada aquí”. Iba a ser grande porque sería en un local formal y todo.

Sur Gangsta recibió una de esas invitaciones. Destreza ya había grabado una breve intervención con el grupo, pero todavía no se había incorporado formalmente.

Mi hermano me dijo: “Ni modo que te subas a cantar nada más ese cachito de canción. Vamos a escribir otra para que, de perdida, te subas a una rola y media”. Ensayamos y nos presentamos. Ahí arranca todo, pero en ese lapso Sur Gangsta se deshizo. Algunos se salieron y hubo una evolución: se creó Expresión Verbal. Ahí sí entré oficialmente.

Ese evento de Rima y Razón fue mi primera rapeada, o sea, a la que yo fui, y también mi primer evento. Era, pero no era, porque estaba como invitada. Ahí fue la primera vez que me tocó ver a Atake FDD. Todavía el sábado nos vimos con los amigos y nos estábamos acordando: “¿Te acuerdas de Atake? ¿Cómo se imponía en el escenario?”. Eran siete chamacos rapeando, haciéndose las dobles y todo. Yo estaba maravillada. Me tocó ver a varios de Hermosillo y ya se veía que manejaban bien el escenario, muy seguros de lo que traían, de sus propuestas. Yo decía: “Sí me gusta esto, yo sí quiero estar en esto”.

Vicky MC: Mi primera presentación seguramente fue en Hermosillo. Rapeé con 4DP, que era parte de Pobreza Recordz de Ciudad Obregón. También rapeé una canción con Elote y Padrino en ese mismo show. Me puse bien nerviosa, me acuerdo. Yo empecé grabando. Después, cuando esas canciones ya se conocían un poquito entre los mismos amigos y la misma gente, fue que fui a rapear en Hermosillo.

Destreza: Agarrar un micrófono, ponerte a rapear y tener a la gente enfrente es muy adictivo. Es una adrenalina, un nervio; casi vomita uno antes de subirse al escenario, pero una vez en la tarima no te quieres bajar. Dices: “Ya quiero que sea la otra rapeada”.

Vicky MC: Varios años repetimos ese formato. Así fue como se fue armando la conexión del noroeste. Después regresé a Hermosillo y grabé una canción para el disco de Rima y Razón. Luego tuve otras situaciones con la vida y me tuve que ir de Sonora. Grabé “Retumba”, la última canción, digamos, de ese primer periodo.




Separarse para continuar

Jezzy P: Tuve unas diferencias personales con Luz por ahí de 2002, casi 2003. Yo siempre tendía a escribir cosas para mí. De hecho, tengo muchas cosas guardadas que nunca he pensado que vayan a salir. Siempre hubo cosas guardadas para Jessica, pero yo no lo sabía.

Las cosas que escribía para Pollos Rudos eran muy específicas, tenían una finalidad para los eventos en los que nos presentábamos. Pero siempre tuve una personalidad de Jezzy P aparte. Nunca pensé que esa parte fuera a salir; yo creía que iba a tener un grupo, algo más comunitario.

Destreza: La agrupación duró poquito. A partir de 2003 fue cuando dije: “Bueno, ahora va Destreza sola”, y empecé a trabajar por mi cuenta. Así fue durante muchos años: Destreza solita.


LOS PRIMEROS DOS DISCOS


Destreza: Verso eFe fue un proyecto medio accidentado. Fue mi manera de demostrarle a mi hermano que, si se quería, se podía sacar un disco. Expresión Verbal estaba muy atorada: “Es que falta terminar de grabar, es que esto, es que el otro, es que el beat”. Yo le dije: “Te voy a comprobar que, si se quiere hacer algo, se saca”.

Lo trabajé durante un verano. Empecé a contactar gente de la misma crew; no creas que me salí mucho. Yo ya tenía amistad con Tavo Ice. Él me había contactado para colaborar y le dije: “Quiero armar un disco y quiero que participes”.

Empecé a moverme. Mezquino había sido el beatmaker principal de la UHHA (Unión de Hip Hop Alternativo) durante muchos años y era muy amigo de nosotros. Le pedí beats. También le dije al Eric El Niño: “Voy a sacar un disco, pero necesito beats porque no tengo”. Me empecé a mover por todos lados. También le pedí un beat a Jonta, que era de los G Locos.

Zaque me mandó como tres o cuatro beats regalados. Hasta la fecha estoy muy agradecida porque fue mi primer disco. Empecé a trabajar con esos beats y a ver qué iba a armar. Al principio quería rolas propias, pero dije: “Vámonos mitad y mitad”. Me iba a aventar unas cinco canciones sola, con temas míos, con lo que yo quería expresar, y otras cinco colaboraciones.

Yo sabía que era un disco con el que quería comprobarle a mi hermano que sí se podía hacer, pero le dije: “Échame la mano con un tema”. Hicimos “Traficantes”, que fue una de las rolas que más sonó del disco. Yo me iba a aventar lo del disco, la producción, la edición y todo eso, pero si querías colaborar, órale: era el momento.

Mi hermano dijo: “Yo le voy a mover y la voy a editar”. Le puso Verso F como un tag y vámonos. Me preguntaban: “¿Pero qué es Verso F?”. Pues es el verso femenino, el verso de mi género. En 2003 saqué mi primer álbum, Verso F. Ese fue el primer disco ya mío, mío. Ahí arranca la otra parte de la historia, donde empiezo a manejarme como Destreza.

Verso eFe salió en el verano de 2003. La portada también fue resuelta con lo que había a la mano: una fotografía tomada durante un viaje de Destreza a Canadá y editada por su hermano.



Vicky MC: Tampoco fue algo que yo planeara ni visualizara de esa manera. Cuando menos me di cuenta, ya tenía hechas las rolas suficientes para sacar un disco. Lo primero que grabé fue una canción que yo no había escrito. Un amigo me escribió un pedacito y me dijo: “Mira, ten”. A los meses se presentó la oportunidad con mis amigos de OMW de entrar en su nuevo disco. Tenían un pedazo libre en una de las rolas y fue ahí donde lo grabé [“Reyes de la lírica”].

Cuando me di cuenta de que eso era más que: “A ver qué sale, a ver qué pasa, atrévete”, fue cuando empecé a escribir y a planear sobre qué quería hablar. Ya no era nada más rapear, sino la oportunidad de expresar algo, comunicarlo y compartirlo en un micrófono, con un alcance más grande que escribir en libretas y dejarlas olvidadas.

Poco después, El Padrino de Guasave me propuso participar en otra canción. Me escribió una letra y, cuando la leí, dije: “La neta, esto no tiene nada que ver conmigo. Yo no voy a grabar esto; mejor voy a escribir”. Cuando escribí, se me hizo mucho más disfrutable. “Directo desde Obson” fue la primera canción que yo escribí. No habla de mucho más que de mí: estoy rapeando, soy de Sonora y estas son mis rimas. Es como un ego trip ligero, pero con buen flow. Fue mi estreno escribiendo.



Vicky MC: Después vino “Victoria o derrota”. Ahí se abordó un tema más serio. Elote tenía una manera más cruda de hablar de las cosas. Fue un cambio importante: pasar de divertirse y hacer fiesta a decir: “Vamos a hablar de algo”.

Si había un evento, después nos quedábamos, nos juntábamos y en la convivencia salía otra canción. Alguien sacaba un beat y decía: “Mira, este está chingón. ¿Quieres grabar?”. “Sí, y tú también”. Estábamos ahí en ese momento y, pum, lo grabábamos. Sin planearlo y sin mucha estructura, muchas cosas se fueron dando solas. Fue una época muy espontánea. Todo salió de una manera natural y sin filtros.

Las grabaciones circularon antes de convertirse en un álbum. “Victoria o derrota” ya formaba parte del disco de Camaleones de Elote; “Nuestro andar” había aparecido en un material de La Banda Bastön y “Realidades” en una recopilación. Para Vicky MC, repetir una canción en distintos discos no representaba un problema: lo importante era que pudiera escucharse.

No era como que privatizáramos las canciones y nos apropiáramos de ellas. No éramos tan celosos. Lo que queríamos era que se distribuyeran, que se dieran a conocer lo más posible, aunque una canción estuviera en un disco y luego apareciera en otro.

Yo no sabía realmente el alcance que estaba teniendo nuestra música. Ni siquiera sé cómo fue que llegó a la Ciudad de México, hasta los oídos de Ricardo Bravo. Él fue quien me propuso hacer el disco y con quien empecé las pláticas para la producción y la maquila.

Las canciones ya estaban hechas. Yo las hice en diferentes momentos, con diferentes personas y en diferentes lugares. No le veía mucho caso: “¿Para qué voy a hacer un disco con canciones que ya grabé? Ya pasaron, ya las hice. Algunas están buenas, otras no tanto”. Pero era una propuesta y dije: “¿Por qué no hacerlo?”.

Varias veces planeé irme a México para seguir adelante con el rap, hacer otros proyectos y otras cosas, pero terminé yéndome a Estados Unidos por la proximidad y por diferentes situaciones. Cada vez me fui alejando más del rap. Resulta que el disco ya estaba listo, ya lo habían maquilado y ya se estaba distribuyendo. La gente en el centro del país ya me conocía y yo no tenía ni la menor idea. Yo desaparecí del mapa. No tenía cómo desmentir nada; ni siquiera sabía que tenía que desmentir o demostrar algo. Lo que hice, lo hice, y seguí adelante con mi vida.


ERA III

DESTREZA: De ahí del 2003, 2004 ya arranca una nueva generación. En cuanto a edad, sí empezaron más chiquitas. Yo ya era universitaria, ya era maestra, ya estaba trabajando; para mí era un refugio, un desahogo, una manera de cambiar mi rutina.

Ya se estaban viviendo otros momentos. Ya había internet, ya había buena producción, ya había videos. Yo jamás pensaba: “Voy a sacar una canción y vamos a hacerle un video”. Era escribir la canción, ensayarla superbien para tu próxima rapeada y decir: “Voy a rapear mis nuevas canciones”. Ese era otro objetivo.

En el caso de las nuevas generaciones ya se presentaba otra manera de pensar. Andaban detrás de producir, de obtener un ingreso a partir de su música. Yo me fui detrás de ellos, probablemente, pero sin la intención de lucrar. Me mantuve como empecé.

Kubah Torres: La verdad, en la primera generación, nadie tenía pensado vivir de esto. Era como: ‘Lo hago por gusto, pero no tengo intenciones de vivir de esto’. En la segunda sí; que no se diga en la tercera, pues ya ve más posibilidades.”

Ximbo: Cuando empezó a salir la siguiente generación era muy claro que ya no habían pasado por lo mismo que nosotras. Ahí ya había alguien diciéndoles: “Tú puedes ser un negocio”.

En nuestra época no había tantas ganas de hacerlo de manera profesional. Podía ser un pasatiempo y también era linda esa posibilidad que te brindaba el rap: hacerlo sólo por vivirlo, sin otra pretensión. Ahora tienes que ser artista.

Jezzy P: Nosotras formábamos parte de la escena porque era lo que había, porque era lo que conocíamos. Entonces nos importaba mucho ser aceptadas, reconocidas y valoradas dentro de esa escena.

Pero ahora las chavitas hacen sus propias cosas, totalmente para ellas. Generan sus propias unidades, hacen sus cyphers, sus colectivos —ahora les llaman colectivas— y ya no les importa formar parte de la escena del rap con la que nosotras empezamos.

Esa independencia está bien chida. Es algo que nunca hubiera visualizado antes: abrir la brecha y ahora ver cómo se desarrollan de una manera mucho más independiente de lo que nosotras pudimos hacerlo al principio.


Una historia que sigue abierta

Con esta cuarta entrega cerramos el primer recorrido de la Historia oral de las raperas mexicanas, dedicado a las dos primeras generaciones: sus inicios, espacios autogestivos, agrupaciones, grabaciones y el relevo hacia una nueva escena.

No están todas las que participaron ni ésta pretende ser una versión definitiva. Sigo buscando a quienes formaron parte de esos años para ampliar la historia desde otros territorios, experiencias y puntos de vista.

Si fuiste parte de esta historia o conservas canciones, fotografías, flyers y recuerdos, acércate a SonoridadMX. Estas cuatro entregas son apenas un punto de partida.

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