La memoria también se hereda
Las entrevistas que integran esta serie fueron realizadas entre 2024 y 2025 como parte de la investigación para el artículo "A Plena Vista: Pioneras del rap mexicano", publicado en el libro Heterodoxias, presentado a principios de este año. Mientras escribía aquel texto entendí que las conversaciones desbordaban el espacio de un artículo. No solo estaban reconstruyendo el origen de las primeras raperas mexicanas; también estaban revelando la forma en que una comunidad recuerda su propia historia.
Este proyecto nació mucho antes de la primera entrevista. Cuando comencé el Mapa de Músicas Mexicanas, imaginé que encontraría principalmente bandas de rock y punk. Era un supuesto lógico: mi formación como periodista musical había estado ligada a esas escenas. Sin embargo, conforme el mapa crecía, los datos empezaron a cuestionar mis propias certezas y filia musicales.
El primer hallazgo fue la cantidad de mujeres dedicadas a la música electrónica y experimental. El segundo hallazgo fue todavía más inesperado. Cada semana aparecían nuevas raperas. No era que mi oído se estuviera mudando (como finalmente lo hizo). Eran los datos del mapa. Ahí comprendí que estaba frente a una escena que desconocía y que no podía aproximarme a ella con la misma lógica que había utilizado en otros géneros musicales.
Fue durante la Queenseañera de Batallones Femeninos, en Manos Amigues, donde comprendí con claridad lo que faltaba. Sin haber sido planeado, en ese espacio coincidieron distintas generaciones de raperas mexicanas: Ximbo, una de las pioneras; Vicky MC, la primera rapera mexicana en grabar un álbum; la más reciente versión de Batallones Femeninos; mujeres y disidencias que encontraron seguridad y herramientas en sus círculos de freestyle y artistas surgidas de espacios de formación que derivaron de ahí mismo años después. Los cinco periodos que se entrelazan en la actualidad, a veces sin reconocerse.
Gran parte de los relatos actuales comienzan en el periodo 2013 - 2016, cuando el feminismo adquirió una presencia más amplia dentro de la discusión pública en México, por ahí leí la afirmación "soy feminista, por eso me encanta el rap", la gran diferencia de la narrativa y puntos de partida entre generaciones. Sin embargo, quedaban muchas preguntas sobre lo que había ocurrido antes. ¿Quiénes habían abierto esos espacios? ¿Cómo se conocían entre ellas? ¿Qué estrategias desarrollaron para permanecer en una escena donde casi siempre eran minoría? ¿Qué historias seguían guardadas únicamente en la memoria de quienes las vivieron?
La pregunta dejó de ser cuántas raperas había, empezó a ser otra... más bien otras, las entrevistas que dan inicio a esta serie continúan en mensajitos, muchas generosamente siguen aportando datos. Esa es otra característica de la historia oral: rara vez termina cuando se apaga la grabadora. La memoria permanece en movimiento. Una entrevistada recuerda un nombre que otra confirma, una fecha que otra cuestiona, un escenario que otra completa. Poco a poco, esas voces comienzan a construir una historia colectiva.
En esta serie
A treinta años de la aparición de las primeras raperas mexicanas, SonoridadMX presenta la primera serie de historia oral dedicada a sus memorias.
Las cuatro entregas reúnen cinco voces fundamentales para recorrer los primeros años del rap hecho por mujeres en México. No buscan establecer una versión definitiva de la historia, sino abrir una conversación y ampliar una genealogía que sigue creciendo.
Era 1
Entrega I · Lo primero que recuerdo (10 de agosto)
· Llegar a una cultura (1995–1999)
Ximbo y Jezzy P recuerdan cómo descubrieron el hip-hop, cuando todavía no existía una escena y cada quien encontraba el rap por caminos distintos.
Entrega II · Encontrarnos (17 de agosto)
· Llegar a una cultura (1995–1999)
Los primeros crews, los micrófonos abiertos y los espacios donde las raperas comenzaron a encontrarse y a reconocerse como parte de una misma cultura.
Era 2
Entrega III · Permanecer (24 de agosto)
· Abrir camino (2000–2005)
La voz de Madame Kubah se suma a la conversación para mostrar cómo crecía el rap en Monterrey y qué significaba mantenerse activa en una escena que apenas comenzaba a consolidarse.
Entrega IV · De la memoria al archivo (31 de agosto)
· Dejar Registro (2000–2005)
Destreza y Vicky MC recuerdan el camino hacia los primeros álbumes solistas del rap hecho por mujeres en México: VersoEfe (2003) y Para Empezar (2005).
Una invitación a ampliar esta genealogía
Además de la serie dividida en cuatro entregas, llega un formulario como parte del Mapa de Músicas Mexicanas, una iniciativa de SonoridadMX que documenta, preserva y visibiliza los proyectos musicales desarrollados en México. La información recopilada contribuirá a la construcción de una genealogía, entendida como una memoria colectiva, de compensación histórica y colaborativa, que reconoce trayectorias, influencias, redes de colaboración y aportaciones culturales desde las propias protagonistas.
El registro es voluntario y puede actualizarse posteriormente. La información se publicará en el Mapa de Músicas Mexicanas y en SonoridadMX.org, con acceso libre para consulta, investigación y preservación de la memoria colectiva.
Porque ninguna genealogía puede construirse desde una sola voz. Cada testimonio, fotografía, volante, grabación o recuerdo ayuda a comprender una historia que sigue escribiéndose y que solo podemos escribir entre todas. Alza la mano, toma el mic y hazte visible.
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